Una piel con luz es una piel bella. Un cutis apagado, de aspecto cansado o carente de luminosidad, puede aportar a tu piel un aspecto más envejecido que las propias arrugas o signos de la edad. Por el contrario, una tez luminosa nos ofrece una apariencia saludable y rejuvenecida.

Después del verano, la piel está algo más castigada por la exposición al sol y los excesos, por lo que debemos realizar una serie de cuidados y tratamientos faciales para devolver la luz a nuestro rostro.

Consejos de belleza para recuperar la luz del rostro

Limpieza y exfoliación

La higiene facial es fundamental para el estado saludable de tu cutis. Lavar la cara con agua no es suficiente, con los productos limpiadores eliminaremos las impurezas situadas en la epidermis.

El limpiador Sea Foam elaborado con polvo de perlas y algas marinas, limpia y tonifica la piel aportándole un toque de luminosidad y buen tono.

Una vez limpia la piel, lo recomendable es realizar una exfoliación para arrastrar la suciedad que permanece más incrustada en los poros y eliminar las células muertas. Con ello, conseguiremos una textura uniforme y suave. Si, además, utilizas un producto para el peeling que sea aromático, disfrutarás de un momento de relax y bienestar mientras cuidas tu piel.

Sérum

Aplicar un suero o sérum es el paso previo a la hidratación y no debes olvidarlo. Se trata de productos con una alta concentración de ingredientes que reparan la piel y la nutren intensamente.

El sérum de diamante, oro y perlas aporta luminosidad al rostro dándole un aspecto más rejuvenecido. Gracias al polvo de diamante, conseguimos un efecto micropeeling que alisa la piel y le proporciona un tono más uniforme y renovado.

Hidratación

Hidratar la piel es, quizá el paso más importante. Las cremas hidratantes mantienen la humectación del manto hidrolipídico y con ello el aspecto sano y luminoso de la piel. Si quieres mantener una correcta hidratación, te recomendamos aplicar esta crema elaborada a base de flores de azafrán y aceite de argán, al menos 2 veces al día (de día y antes de acostarte), siempre tras limpiar la piel.

Mascarilla

Para finalizar un buen protocolo de belleza orientado a recuperar el brillo perdido, lo ideal es aplicar una mascarilla específica al menos 2 veces al mes. La mascarilla peel off está formulada a base de extractos naturales como la alga espirulina y la acerola. Su aporte de vitamina C consigue restablecer la epidermis y ofrecer un aspecto rejuvenecido y luminoso de la piel.

Una buena rutina de belleza es fundamental para mantener nuestro rostro cuidado y evitar el envejecimiento cutáneo prematuro, si bien, esta rutina cobra especialmente importancia a la vuelta de las vacaciones de verano. Sigue estos consejos y recupera la belleza y la luz de tu piel.